En el desarrollo de la carrera investigadora resulta de vital importancia para el futuro del investigador el paso de la fase predoctoral a la postdoctoral. Sin embargo, el primer obstáculo que se encuentran los recién doctorados en este país son las trabas burocráticas. El subprograma de estancias de movilidad postdoctoral en centros extranjeros, del Programa Nacional de Movilidad de Recursos Humanos de Investigación (1) es un claro ejemplo: desde el año 2005 no se han cumplido nunca los plazos que la propia convocatoria establece, llegando a durar más de un año la resolución final en lugar de los seis meses aproximados que establece la convocatoria.


Los doctores españoles que participan actualmente en este programa no pueden planificar sus tiempos de trabajo, al sufrir largos periodos de espera, debiendo así paralizar e interrumpir sus investigaciones, trabajando sin apoyo económico ni institucional, y en condiciones sumamente precarias. Las negligencias que vienen cometiéndose en la gestión de este programa van desde olvidar candidatos seleccionados en las resoluciones del BOE, hasta cometer errores en las fechas de concesión o dejar sin adjudicar más del 10% de los contratos presupuestados, y un largo etcétera. Dichos retrasos, incumplimientos y negligencias además de constituir un serio obstáculo a la transición de la etapa predoctoral a la etapa postdoctoral se traducen en una imagen muy negativa del sistema científico de nuestro país en el extranjero.

A ello hay que sumar que este programa ha sido el único que ha experimentado un recorte brutal. Llegando a las cien plazas en la presente convocatoria (una reducción de casi un 30%): hay sólo 250 contratos postdoctorales para cerca de 1.500 investigadores solicitantes, que soportan lo indecible para tener la posibilidad de continuar con su trabajo. Teniendo en cuenta la escasez de oportunidades para los jóvenes investigadores en el sector privado de nuestro país y el poco valor que tiene en muchas empresas la posesión del título de doctor, creemos que el Ministerio de Educación debería cumplir sus compromisos y plazos, en lugar de entorpecer el tránsito a esta etapa fundamental. Por otra parte, la FJI/Precarios manifiesta su desacuerdo con el incumplimiento del compromiso del gobierno a no recortar en la inversión en I + D, que es manifiesto en el recorte que ha sufrido este subprograma de investigación en la convocatoria del 2010, y nos preocupa sobremanera que dicho recorte continúe en sucesivas convocatorias. Un recorte en un sector, que resulta indispensable para la creación de riqueza en un país, y para salir de la crisis económica a la que nos enfrentamos en la actualidad.

Por tanto, la FJI/Precarios reclama que se tomen medidas de carácter urgente e inmediato para que tales deficiencias de gestión no se vuelvan a repetir, como viene sucediendo últimamente convocatoria tras convocatoria (2). Además, se exige una mayor transparencia en la evaluación por parte de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP) de la propuesta, así como de los criterios adoptados por la comisión ministerial en la que recae la decisión final de concesión.

Para facilitarle la labor al Ministerio de Educación, la FJI/Precarios ha elaborado un informe (3) en el que se han detectado cuáles son los principales problemas producidos en la gestión de este programa, y en el que se ofrecen posibles soluciones.

NOTAS Y ENLACES:

(1) http://www.boe.es/boe/dias/2011/01/11/pdfs/BOE-A-2011-585.pdf
(2) http://www.precarios.org/article237
(3) http://precarios.org/dl1287